Aunque la mayoría de diagnósticos de esclerosis múltiple tiene lugar en personas adultas, los niños también la pueden desarrollar. Aproximadamente, el 10% de los niños con esclerosis múltiple experimenta sus primeros síntomas antes de los 16 años. ¿Cómo se abordan los síntomas? ¿Cuáles son los tratamientos?

La esclerosis múltiple es una enfermedad crónica, y se puede decir que para toda la vida. Actualmente, no se dispone de una cura, pero una vez encontrado el tratamiento adecuado, en muchos casos se puede controlar la enfermedad por completo. Como en los adultos, la buena gestión de la esclerosis múltiple implica la combinación de atención médica, tratamiento farmacológico y un estilo de vida saludable.

En los niños, la esclerosis múltiple (EM) suele aparecer en forma de brotes, sin progresión. A partir de aquí, de manera similar a los adultos, se dispone de tratamientos específicos para los

Tratamiento de los brotes de esclerosis múltiple en niños

Hablamos de brote cuando tiene lugar la aparición de nuevos síntomas de la esclerosis múltiple o un empeoramiento de los síntomas existentes. Los brotes no son siempre evidentes: si se tiene un resfriado, fiebre o cualquier situación que aumente la temperatura corporal, podemos pensar que se trata de un brote cuando no es así. En caso de sospecha, la mejor opción es hablar con el equipo médico que lleve al niño.

Cuando los síntomas del brote son graves, al igual que ocurre con los adultos, los niños pueden recibir un tratamiento con corticoides. Se trata de un tipo de medicación que se puede tomar vía oral o por infusión intravenosa y que bloqueará la inflamación acelerando la recuperación de los síntomas.

Los tratamientos con corticoides acortan la duración de los síntomas de un brote, pero la recuperación final será la misma con ellos o sin ellos.

Tratamiento de la evolución de la esclerosis múltiple en los niños

Por otro lado, están empezando a aparecer los primeros tratamientos modificadores de la enfermedad para niños. Así, el año pasado se aprobó el uso de Gilenya® (fingolimod), para tratar a pacientes mayores de 10 años.

A diferencia de los corticoides, los tratamientos modificadores de la enfermedad no afectan a los síntomas, pero reducen el número y la gravedad de brotes, ralentizando el desarrollo de la discapacidad con el paso del tiempo.

Cuando se empieza un tratamiento de este tipo, se puede tardar unos meses en saber si funciona correctamente. El equipo médico hará un seguimiento y es posible que, de vez en cuando, pida un análisis de sangre o una resonancia magnética para valorar la evolución de la enfermedad.

Tomado del Observatorio de la EM de la Fundación de esclerosis múltiple de Barcelona

Referencia
Treating childhood MS
 (2019). Multiple Sclerosis Trust. Disponible en: https://www.mstrust.org.uk/life-ms/young-people-and-ms/treating-childhood-ms

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