Léase el Primer paso: Rehabilitación Cognitiva (Primer paso)
Léase el Segundo paso: Rehabilitación Cognitiva (Segundo paso)

Paso 3: CÓMO ORGANIZAR ACTIVIDADES EN LA VIDA COTIDIANA PARA PREVENIR EL DETERIORO COGNITIVO Y CEREBRAL

Dr. Rodney Mauricio Jiménez

Estos tres primeros pasos pueden ser la antesala en la organización de actividades dirigidas a promover la salud cognitiva y cerebral en las personas con EM.

Ante ustedes, el tercer paso estratégico, que es clave. Aquí los pacientes deben entender varios conceptos que son importantes para explicar la relación incompleta entre las deficiencias estructurales y funcionales del cerebro con el funcionamiento cognitivo en las personas con EM y ayudan a responder la siguiente interrogante: ¿cómo pueden algunas personas resistir mejor el daño cerebral, producido por la enfermedad, sin desarrollar deterioro cognitivo a diferencia de otros que experimentan todo lo contrario?

Primero, comprender el término de reserva cerebral. Se va a distinguir por los recursos innatos acumulados por los pacientes hasta ese momento, como el volumen y el tamaño cerebral, la circunferencia craneal, la ramificación dendrítica y el número de neuronas o de sinapsis.

Segundo, el constructo de reserva cognitiva, sugiere que el cerebro intenta compensar activamente el daño cerebral a través de procesos cognitivos ya existentes o de procesos compensatorios. El tercero, es un concepto que se ha incorporado recientemente. Se denomina actividades que construyen reserva (Reserve-building activities). Se entiende como logros pasados o actuales (educacionales y ocupacionales), así como el enriquecimiento en una variedad de dominios producto de múltiples actividades (actividad física, culturales, intelectuales, comunales, espirituales y de estilo de vida). Este último, refuerza la hipótesis de que los individuos pueden construir reservas cognitivas al participar en actividades cognitivamente estimulantes, incluso después del diagnóstico de EM, lo que podría ayudar a proteger contra el deterioro cognitivo. Aunque todavía existen diversos estudios enfocados a elucidar nuevas alternativas de intervención cognitiva basada en la reserva, ya existen un grupo de actividades de ocio cognitivo que tienen una fuerte asociación con el funcionamiento cognitivo y cerebral. Ellas son, las actividades cognitivas complejas, las sociales y los ejercicios físicos.

Las actividades cognitivas complejas son aquellas actividades en el tiempo libre que de forma permanente, demandan recursos cognitivos. Pueden proponerse dos grupos: El primero, las formativas-informativas. Se entiende como la capacidad de los sujetos para participar o impartir cursos, talleres y ponencias sobre temas de interés y preferencias personales y profesionales. Por ejemplo, cursos dirigidos a temas profesionales, yoga, meditación, idioma, actividades artísticas (música, fotografías, artes plásticas, etc.), actividades culinarias, etc.). Segundo, los hobbies y aficiones. Estas actividades (pasatiempos y actividades recreativas) requieren de una participación activa, un cierto aprendizaje y una significativa dedicación emocional y de tiempo, así como perseverancia a lo largo del tiempo. Por ejemplo: juegos de mesa (ajedrez, domino, damas, construcción de cubos, etc.), de estrategias en el ordenador, la lectura por afición, jardinería y cuidados de plantas, acciones culinarias en el hogar, actividades artísticas (fotografía, tocar un instrumento musical, componer canciones, producir audiovisuales, etc.) y otras prácticas comportamentales enfocadas al manejo de estrés y crecimiento espiritual (yoga, tai chi, meditación, etc.)

Las actividades sociales son un grupo de prácticas muy importante que los pacientes deben aprovechar. Algunas de las actividades más destacadas son: actividades de voluntariado, participación en organizaciones religiosas y/o espirituales, actividades recreativas en sociedades y visitas a familiares.

Finalmente, los ejercicios físicos se ha observado que ha generado un efecto notorio en la mejoría de procesos de velocidad del procesamiento cognitivo, memoria y funciones ejecutivas. Aunque existen diferentes modalidades de ejercicios físicos, los aeróbicos han mostrado mayor efectividad en los pacientes con EM. Por ejemplo, pedaleo en la bicicleta estática o caminata en la estera eléctrica son dos variantes que podemos realizar en casa con la adecuada orientación del especialista en medicina física y rehabilitación o kinesiólogo.

Todos deben comprender que estas actividades pueden presentarse como factores protectores ante el deterioro cognitivo y cerebral, pero cuando su estilo de vida carece significativamente de estas, se convierten en un factor de riesgo clave, lo cual favorece que el curso neurodegenerativo de la enfermedad y el envejecimiento suelan tener mayor discapacidad.

Claro está, para que estás actividades construyan reservas, al menos, deben comprender las siguientes características:

  • Realizarlas con frecuencia durante la semana (tres veces por semana). Mientras mayor frecuencia mejor estimulación de la reserva.
  • Se debe incrementar gradualmente la complejidad de la tarea (actividad).
  • Deben existir motivación e implicación emocional. Se recomienda que los pacientes “disfruten” la actividad.
  • Organizar un Plan de Actividades Cognitivamente Estimulantes (PACE) de forma escrita que sirva como guía a pacientes y familiares (establecer pausas de descansos, valorar la cantidad de tareas, frecuencia, intensidad, etc.)
  • Establecer nuevas rutinas de actividades que permitan la construcción de reservas (mañana, tarde y noche).
  • Tener la supervisión continuada de un especialista en el área de terapia y rehabilitación cognitiva.

Para resumir, en este ciclo de publicaciones cortas, se han propuesto tres pasos estratégicos que usted debe considerar para optimizar las funciones cognitivas y su reserva.

Paso #1: Consciencia plena de cómo se comportan sus funciones cognitivas (conocimiento de las funciones, identificar debilidades y fortalezas, motivación por el cambio).

Paso # 2: Reconocer los factores clínicos-psicológicos que pueden influir en su funcionamiento (estrés, ansiedad, depresión, alteraciones de sueño, fatiga, etc.).

Paso #3: Comprender la reserva cognitiva actual a partir de actividades cognitivamente estimulantes que usted realiza en la vida cotidiana.

En próximos artículos se recomendarán algunas actividades terapéuticas específicas que usted, según su preferencia, puede integrarlas en su PACE.

Un comentario

  1. Hola , mi nombre es Laura Ortiz Monasterio, tengo EM desde hace 16 años, pero diagnosticada hace 3 años.
    Acabo de terminar mi Carrera en Psicología.
    Hace un año invité a personas con EM pata darles clases de piano de forma gratuita , por que por experiencia propia y siendo maestra de piano, sabía que les ayudaría el aprender a tocar piano a mejorar su memoria a corto plazo y su atención. Ahora después de 7 meses, somos una familia y nos llamamos EMpodera2, todos han mejorado en su memoria a corto plazo , atención , y también en su desempeño manual. La mayoría toca canciones que nunca pensaron poder tocarlas.
    En mi caso tengo aproximadamente 50 lesiones en el cerebro, y los doctores se dieron cuenta que el piano me ayudó a llevar una vida normal.
    Mis alumnos y yo hablamos el mismo idioma , entendemos cuando alguien de nosotros dice que está cansado.
    Odiamos cuanto alguien externo nos dice te ves mejor, como si tener EM fuera una gripe.
    Saludos a todos desde Mexico.

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