Léase el Primer paso: Rehabilitación Cognitiva (Primer paso)

Paso 2. El DrC. Rodneys Mauricio Jiménez nos ha pedido que denominemos a esta serie de artículos como «pasos». Presentamos a ustedes ahora el Paso 2.

«RECONOCER OTROS FACTORES QUE PUEDEN INFLUIR EN LOS PROBLEMAS COGNITIVOS»

A veces los problemas cognitivos no se justifican por si solos por la disfunción cerebral producida por la EM. Ocasionalmente, existen otras síntomas y factores de riesgos (fatiga, discapacidad física, estilo de vidas, depresión, ansiedad, reserva cognitiva, calidad del sueño y medicamentos) que pueden estar relacionados con los cambios cognitivos. Reconocer estos síntomas es la única forma de elucidar este acertijo de «interacciones» entre las funciones cognitivas y otros factores clínico-psicológicos. De hecho, el manejo adecuado de esos factores puede optimizar el rendimiento cognitivo, tan solo mejorando estas afectaciones actuales desde el punto de vista clínico o psicológico.

La investigación en esta área sugiere una interrelación compleja entre el estado de ánimo, la fatiga y el sueño en personas con EM, que a su vez tiene un impacto variable en el funcionamiento cognitivo. Esta «triada» se puede apreciar frecuentemente en los sujetos con EM y resulta relevante como neuropsicólogos, familiares y pacientes a veces menosprecian su importancia y el efecto de los mismos sobre el funcionamiento cerebral.

Estado de ánimo y estrés: La depresión y ansiedad parecen empeorar la velocidad del procesamiento cognitivo en los pacientes; capacidad de aprendizaje y memoria, así como realizar actos voluntarios para resolver una situación. Pero también, otros estudios han encontrado una relación inversa, la influencia de las alteraciones cognitivas sobre el estado de ánimo (Alegre, 2008). Los pacientes ansiosos con frecuencia se preocupan, lo que puede disminuir sus recursos cognitivos y reducir su capacidad para procesar la información. Del mismo modo, un estudio realizado en Cuba, determinó que los altos niveles de ansiedad y depresión pueden ser un predictor de la variabilidad en el control inhibitorio, la flexibilidad cognitiva, la solución de problemas práctico-constructivos y la fluencia verbal.

Sin embargo, existe un arma mortal que es común en pacientes y sus familiares, el «estrés». La respuesta estresante del organismo ante la amenaza de la enfermedad y la incapacidad para buscar recursos necesarios para afrontar la situación hace que no solamente se altere la psiquis del paciente, sino la disposición del organismo para resistir ante la enfermedad. Los estudios confirman que el distrés mantenido se relaciona significativamente con el incremento de placas desmielinizantes en la EM, generando una mayor discapacidad. Existen muchas anécdotas, que seguramente los pacientes con EM pueden comentar. Por eso, resulta de vital importancia dedicar un tiempo y comprender este fenómeno que a veces resulta invisible y a la vez mortal.

Los problemas de sueño: Los problemas de sueño en pacientes con depresión, se relacionan con problemas cognitivos por encima y más allá del impacto de los síntomas depresivos. Otros hallazgos han comprobado que la alteración del sueño y la apnea obstructiva del sueño se asocian con una disminución de la velocidad de procesamiento cognitivo, memoria visual y verbal, atención y las funciones ejecutivas de modo, que el manejo óptimo de los problemas del sueño puede mejorar el funcionamiento cognitivo en personas con EM.

Fatiga: La fatiga se manifiesta con una elevada prevalencia en los pacientes con EM, expresada en el 84% de los casos. Este síntoma genera perturbaciones en el funcionamiento socio-laboral y ha llegado a ser la mayor causa de desempleo. Se ha confirmado que la fatiga repercute significativamente en los dominios mentales y físicos de la calidad de vida relacionada con la salud.

Diversos investigadores han argumentado el impacto de la depresión y la fatiga sobre el funcionamiento cognitivo. En este sentido, se plantea que esta relación es compleja y amerita gran atención en la literatura científica dirigida a estudiar la interacción y causalidad entre fatiga, depresión y los trastornos cognitivos. Aún no ha quedado esclarecida la interrogante si la fatiga o la depresión influyen en el funcionamiento cognitivo o viceversa.

Para finalizar, otros factores también son importantes para reconocer para manejar y prevenir el deterioro cognitivo en la EM. Algunos fármacos, el cannabis, el control de la glucosa (en pacientes que tienen estas afectaciones), hábitos tóxicos y cambio de estilo de vida, son factores que también pueden tener un efecto sobre el funcionamiento cognitivo, de manera que se deben considerar y explorar de forma exhaustiva e integral.

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