Las alteraciones sensitivas que tienen las personas con esclerosis múltiple pueden desaparecer sin necesidad de tratamiento, pero también pueden volver de manera periódica o mantenerse en el tiempo.

Las alteraciones de la sensibilidad, con síntomas como ardor, entumecimiento, picazón u hormigueo pueden aparecer en cualquier etapa de la esclerosis múltiple. Estas afectaciones pueden aparecer en las piernas, brazos o cualquier parte del cuerpo y pueden ocasionar molestias o dolor en las personas con EM.

Cuando la sintomatología persiste, puede tener un impacto negativo importante en la calidad de vida de las personas que la viven. Aunque es difícil de tratar, los profesionales sanitarios pueden ofrecer terapias y recursos específicos para aliviarlos.

Por otro lado, adoptar un cambio de actitud en la manera de afrontar algunas tareas diarias, puede ayudar a abordar estas situaciones.

¿Cómo se tratan las alteraciones en la sensibilidad?

Si te preocupan estos trastornos, lo más recomendable es contactar con tu enfermero/a, médico de confianza o neurólogo/a de referencia.

Las alteraciones de la sensibilidad se pueden tratar mediante:

  • Medicación

Las alteraciones de la sensibilidad comprometen al nervio y la conducción correcta del impulso eléctrico ante cualquier estímulo. Existen varios fármacos para este tipo de trastorno que a veces es difícil de abordar, especialmente cuando interfiere en las actividades de la vida diaria (como puede ser el dolor). Se requiere del asesoramiento individualizado de un profesional experto para tratarlas según lo describe la persona afectada.

Si uno de los síntomas es el picor, pero no aparecen erupciones o dermatitis, las cremas para tratar la irritación o las lociones calmantes no serán de gran ayuda. Por lo tanto, hay que avisar al especialista para recibir el tratamiento farmacológico más adecuado para disminuir el picor.

  • Fisioterapia y terapia ocupacional

A menudo, el entumecimiento, la falta o exceso de sensibilidad y/o el dolor en algunas partes del cuerpo producen dificultades en la realización de movimientos, en la percepción de la fuerza o incluso los desplazamientos seguros.

En estos casos, es recomendable acudir a profesionales especializados como fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales para asesorarnos correctamente sobre qué técnicas y terapias específicas existen para hacer frente al día a día con este trastorno. En algunos casos si es necesario, pueden recomendar las ayudas técnicas necesarias si la afectación sensitiva puede llegar a provocar dificultad al caminar.

  • Adopción de cambios para afrontar de manera personal
    • Evitar los detonantes que provoquen estas alteraciones. Por ejemplo, si el calor provoca alteraciones en la sensibilidad, evitar lugares donde el ambiente sea muy cálido o tomar bebidas frías.
    • Cambiar los hábitos: es importante dedicar un tiempo a pensar cómo se hacen las tareas cotidianas a fin de hacerlas más fáciles. Si, por ejemplo, existen problemas para sujetar utensilios como un lápiz o un cuchillo, el asesoramiento de un profesional experimentado será básico para elegir qué tipo de ayuda es necesaria para solucionar el problema.
    • Problemas sexuales: el entumecimiento o una sensibilidad reducida o aumentada pueden aparecer también en la zona genital, tanto en hombres como en mujeres. Para saber más respecto a las alteraciones sexuales, puedes consultar este artículo.
    • Otras opciones: Existen muchas técnicas para abordar estos trastornos. Algunas de ellas utilizan medios físicos que incluyen calor, frío o la electroterapia. Otras más conductuales, requieren ayuda profesional. Pero también métodos como la relajación, la meditación y la comunicación para expresar cómo te sientes, pueden ayudar a reducir el impacto emocional que ejerce este tipo de alteración.
    • Ejercicio: Hay bibliografía referente a un programa de actividad física de 8 semanas en un grupo de mujeres con esclerosis múltiple, las cuales obtuvieron mejoría respecto a las parestesias, la fatiga y el estado de ánimo.

 

Referencia

Altered sensations (2018). MSTrust.

 

Revisado por: Maria Eugènia Lacasa Andrade Fisioterapeuta. Colegiada

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