En Cuba tenemos una amplia experiencia sobre cómo sobrellevar nuestras altas temperaturas y sobrevivir a ellas. No obstante, vamos a recordar muy brevemente algunas recomendaciones, pues parece que nuestro verano no se ha enterado de que ya está cerca el fin del año.

A este asunto, deben prestar mucha atención las personas con EM, sobre todo, los residentes en las provincias orientales, donde las temperaturas externas frecuentemente sobrepasan los 37

Dr. Francisco Tarazona Santabalbina, vocal de la Junta Directiva de la SEGG (Sociedad Española de Geriatría y Gerontología), dice que «si la temperatura exterior es muy alta y las pérdidas de líquidos no se reemplazan de forma adecuada, se inicia un proceso de deshidratación, en el que la presión arterial desciende, aparece sensación de debilidad e incluso calambres musculares. Una situación que debe corregirse porque si ese cuadro no se corrige debidamente y progresa, se pierde la capacidad de sudoración y la piel presenta un aspecto seco y enrojecido, la temperatura corporal asciende progresivamente hasta cifras que superan los 40 grados, entrando en una situación de hipertermia y, en caso de que el proceso progrese, se puede llegar a una situación de shock hipovolémico en el que se produce un fallo de los distintos órganos y sistemas, observándose en los casos más graves episodios de convulsiones y una disminución del nivel de conciencia que puede provocar el coma».

Para la prevenir la hipertermia o golpe de calor se hacen una serie de recomendaciones:

  • Un buen aporte de líquidos. La falta de sed es engañosa, por lo que se debe consumir frecuentemente agua, infusiones, zumos de frutas, aunque no se tenga la sensación de sed; y evitar el consumo de bebidas alcohólicas.
  • Evitar la exposición al sol con temperaturas elevadas, sobre todo en las horas de mayor intensidad (12-16 horas) y con una humedad relativa alta (mayor del 60 por ciento).
  • No realizar ejercicio ni deportes que aumenten el esfuerzo y la sudoración en momentos de calor.
  • Mantener la casa fresca y ventilada.
  • No permanecer en vehículos estacionados o cerrados.
  • Evitar llevar ropa ajustada y elegir tejidos ligeros, como el algodón y de colores claros, preferentemente.
  • Es recomendable, además, el uso de sombreros o  gorras

 

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